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Incendios forestales aumentarán un 50% en 2100 y los gobiernos no están preparados

Fuente:  ONU
  • Incluso el Ártico, anteriormente casi inmune, enfrenta un creciente riesgo de incendios forestales, dicen los expertos, previo a la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente que tendrá lugar en Nairobi.

  • Los incendios forestales y el cambio climático se “agravan mutuamente”.

  • Los gobiernos están llamados a redirigir radicalmente sus inversiones en incendios forestales para centrarse en la prevención y la preparación.

 

Nairobi, 23 de febrero de 2022 – Según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y GRID-Arendal, se prevé que el cambio climático y el cambio en el uso de la tierra hagan que los incendios forestales sean más frecuentes e intensos, con un aumento mundial de los incendios extremos de hasta un 14% para 2030, un 30% para finales de 2050 y un 50% para finales de siglo.

 

El documento hace un llamado a realizar un cambio radical en el gasto de los gobiernos en materia de incendios forestales, pasando aquellas inversiones destinadas a la reacción y respuesta a la prevención y la preparación.

 

El informe, Propagándose como un incendio forestal: la creciente amenaza de incendios excepcionales en paisajes constata un riesgo elevado incluso para el Ártico y otras regiones anteriormente no afectadas por los incendios forestales. Este trabajo se publica antes de que los representantes de 193 naciones se reúnan en Nairobi para la reanudación de la 5ª sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5.2), entre el 28 de febrero y el 2 de marzo de 2022.

 

La publicación hace un llamado a los gobiernos para que adopten una nueva “Fórmula de Preparación para Incendios”, en la que dos tercios del gasto se destinen a la planificación, prevención, preparación y recuperación, y un tercio a la respuesta. En la actualidad, la respuesta directa a los incendios forestales suele recibir más de la mitad de los gastos correspondientes, mientras que la planificación recibe menos del 1%.

 

Para prevenir los incendios, los autores piden que se combinen los datos y los sistemas de vigilancia, basados en la ciencia, con los conocimientos indígenas locales y que se refuerce la cooperación regional e internacional.

 

“Las respuestas actuales de los gobiernos a los incendios forestales suelen invertir el dinero en el lugar equivocado. Hay que apoyar a los trabajadores de los servicios de emergencia y a los bomberos que están en primera línea y que arriesgan sus vidas para luchar contra los incendios forestales”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA. “Tenemos que minimizar el riesgo de incendios forestales extremos estando mejor preparados: invertir más en la reducción del riesgo de incendios, trabajar con las comunidades locales y reforzar el compromiso global de lucha contra el cambio climático”.

 

Los incendios forestales afectan de forma desproporcionada a los países más pobres del mundo. Con un impacto que se prolonga durante días, semanas e incluso años después de que las llamas disminuyen, impidiendo el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y profundizando las desigualdades sociales:

 

  • La salud de las personas se ve directamente afectada por la inhalación del humo de los incendios forestales, provocando impactos respiratorios y cardiovasculares y aumentando los efectos sobre la salud de los más vulnerables.
  • Los costos económicos de la reconstrucción de las zonas afectadas por los incendios forestales pueden estar fuera del alcance de los países de bajos ingresos.
  • Las cuencas hidrográficas se degradan por los contaminantes de los incendios forestales; también pueden provocar la erosión del suelo causando más problemas en los cursos del agua.
  • Los residuos que quedan suelen estar muy contaminados y requieren una eliminación adecuada.

 

Los incendios forestales y el cambio climático se agravan mutuamente. Los incendios forestales empeoran por el cambio climático debido al aumento de la sequía, las altas temperaturas del aire, la baja humedad relativa, los relámpagos y los fuertes vientos que provocan temporadas de incendios más cálidas, secas y largas. Al mismo tiempo, el cambio climático empeora los incendios forestales, sobre todo al arrasar ecosistemas sensibles y ricos en carbono como las turberas y los bosques tropicales. Esto convierte los paisajes en polvorines, lo que hace más difícil frenar el aumento de las temperaturas.

 

La vida silvestre y los hábitats naturales rara vez se salvan de los incendios, lo que acerca a algunas especies animales y vegetales a la extinción. Un ejemplo reciente son los incendios forestales de Australia de 2020, que se calcula que han acabado con miles de millones de animales domesticados y salvajes.

 

Es fundamental comprender mejor el comportamiento de los incendios forestales. Para lograr y mantener una gestión adaptativa de la tierra y los incendios se requiere una combinación de políticas, un marco jurídico e incentivos que fomenten un uso adecuado de la tierra y los incendios.

 

La restauración de los ecosistemas es una vía importante para mitigar el riesgo de incendios forestales antes de que se produzcan y para reconstruir mejor después de ellos. La restauración de los humedales y la reintroducción de especiescomo los castores, la restauración de las turberas, la construcción a distancia de la vegetación y la preservación de los espacios abiertos de amortiguación son algunos ejemplos de las inversiones esenciales en la prevención, la preparación y la recuperación.

 

El informe concluye con un llamado a favor de normas internacionales más estrictas para la seguridad y la salud de los bomberos y para minimizar los riesgos a los que se enfrentan antes, durante y después de las operaciones. Esto incluye la concienciación sobre los riesgos de inhalación de humo, la minimización de la posibilidad de atrapamientos que pongan en peligro la vida, y la provisión a los bomberos de acceso adecuado a una hidratación, nutrición, descanso y recuperación entre turnos.

 

El informe se encargó en apoyo de ONU-REDD y del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas. El PNUMA estudiará cómo se pueden hacer más inversiones para reducir el riesgo de incendios en ecosistemas críticos de todo el mundo.

Fuente:  ONU

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