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COVID-19: La OMS pide 11.000 millones de dosis al G7 y al G20 para vacunar al 70% de la población en 2022

© UNICEF/Nahom Tesfaye | Un trabajador sanitario preparando una vacuna contra la COVID-19 en Etiopía.
Fuente:  ONU

La agencia de salud de la ONU aplaude el reciente anuncio del G7 de donar 870 millones de dosis de vacunas contra la COVID-19, principalmente a través del mecanismo COVAX, pero le insta a ir más lejos ya que a diario fallecen 10.000 personas a causa del coronavirus.

Tal y como anunció el fin de semana en su participación en la cumbre de las siete economías más avanzadas, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló este lunes que el objetivo común para acabar con la pandemia debe ser vacunar al menos al 70% de la población mundial para cuando el G7 se reúna de nuevo en Alemania el año que viene, y añadió que ello requiere 11.000 millones de dosis.

 

Una cifra que ese grupo de naciones y el G20 pueden hacer realidad, destacó el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus en rueda de prensa.

 

Tedros celebró el apoyo expresado por los países del G7 a la OMS, al Acelerador ACT y a la idea de un crear un tratado sobre la preparación y la respuesta ante pandemias. Además,aplaudió el anuncio de que ese grupo de países donará 870 millones de dosis de vacunas, principalmente a través del mecanismo COVAX, que busca un acceso equitativo a las inmunizaciones.

 

“Se trata de una gran ayuda, pero necesitamos más, y las necesitamos más rápido. A diario mueren más de 10.000 personas. Sólo durante esta conferencia de prensa, morirán más de 420 personas. Estas comunidades necesitan vacunas, y las necesitan ahora, no el año que viene”, urgió.

 

El director general de la OMS destacó que hay suficientes dosis de vacunas en todo el mundo para reducir la transmisión de la enfermedad, pero que es necesario usarlas “en los lugares adecuados, para las personas adecuadas”, priorizando al personal sanitario y a las personas en riesgo.

 

UNICEF/Habibul Haque | Una niña y su madre usan mascarillas para moverse por las calles de Bangladesh, una escena cotidiana de la pandemia de COVID-19 que empezó a principios de 2020.

La importancia del respaldo de Medidas sociales y de salud pública

El máximo responsable de la OMS indicó que el número de nuevos casos de COVID-19 descendió por séptima semana consecutiva, pero aclaró que, aunque los números de casos semanales sean los más bajos desde febrero, los guarismos de muertes no disminuyen a la misma velocidad ya que fueron similares a los de la semana anterior.

 

“Y el descenso global oculta un preocupante incremento de casos y muertes en muchos países. El fuerte aumento en África es especialmente preocupante, porque es la región con menos acceso a las vacunas, las pruebas diagnósticas y el oxígeno”.

Como muestra citó un estudio de la prestigiosa publicación científica “The Lancet” donde se indica que el continente africano posee la tasa de mortalidad más alta del mundo de pacientes con COVID-19 en estado crítico, pese a tener menos casos notificados que la mayoría del resto de las regiones.

 

“Las pruebas disponibles sugieren que las nuevas variantes han aumentado sustancialmente la transmisión a nivel mundial. Esto significa que los riesgos han aumentado para las personas que no están protegidas, que es la mayor parte de la población mundial. En este momento, el virus se está moviendo más rápido que la distribución global de las vacunas”, alertó Tedros.

© UNICEF/Catherine Ntabadde | Una enfermera se prepara para administrar una vacuna del COVID-19 a un paciente en un centro de salud de Kabale en Uganda

El virus circula más rápido que la distribución de vacunas

El máximo responsable de la OMS indicó que el número de nuevos casos de COVID-19 descendió por séptima semana consecutiva, pero aclaró que, aunque los números de casos semanales sean los más bajos desde febrero, los guarismos de muertes no disminuyen a la misma velocidad ya que fueron similares a los de la semana anterior.

 

“Y el descenso global oculta un preocupante incremento de casos y muertes en muchos países. El fuerte aumento en África es especialmente preocupante, porque es la región con menos acceso a las vacunas, las pruebas diagnósticas y el oxígeno”.

Como muestra citó un estudio de la prestigiosa publicación científica “The Lancet” donde se indica que el continente africano posee la tasa de mortalidad más alta del mundo de pacientes con COVID-19 en estado crítico, pese a tener menos casos notificados que la mayoría del resto de las regiones.

 

“Las pruebas disponibles sugieren que las nuevas variantes han aumentado sustancialmente la transmisión a nivel mundial. Esto significa que los riesgos han aumentado para las personas que no están protegidas, que es la mayor parte de la población mundial. En este momento, el virus se está moviendo más rápido que la distribución global de las vacunas”, alertó Tedros.

Fuente:  ONU

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